TPP sobrevive sin EE. UU., y desafía proteccionismo.

 

(*)Jesús Alberto Cano Vélez

Las negociaciones que llevaron a cabo los Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), en días pasados, donde las 11 naciones programaron la ceremonia de la firma del nuevo pacto comercial, anteriormente conocido como Acuerdo de Asociación Transpacífico, para ponerlo en vigor en 2019, acordando los puntos centrales que implicaban que el TPP sobreviviría sin EE. UU., como declaró Toshimitsu Motegi, ministro de economía de Japón, llevándolos a rebautizar el pacto como el Acuerdo Integral, Comprensivo y Progresivo de la Alianza Transpacífica (CPTPP) o TPP-11.
En esas negociaciones en la cumbre de APEC, se acorddó suspender 20 disposiciones de protección en derechos laborales, medio ambiente y propiedad intelectual para que el comercio entre ellos fuera más inclusivo y existiera mejor acceso a mercados, para entrar en vigor en 2019, como parte de “un acuerdo en principio,” celebrado en Da Nang, Vietnam.
Los 11 países miembros del TPP, son: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. En enero del 2017, Estados Unidos notificó a los demás signatarios que no tenía la intención de ratificar el TPP, lo que generó una pausa e incertidumbre sobre el rumbo del tratado, que se reimpulsó con el liderazgo de Japón.
El TPP original fue ratificado por Japón y Nueva Zelanda. Ahora con los nuevos cambios, el gobierno japonés espera presentar los proyectos de ley a la Dieta en la sesión ordinaria del 2018. El CPTPP (o TPP-11) entrará en vigencia 60 días después de que al menos seis de los países (la mayoría) completen el proceso de ratificación.
El gobierno del presidente Trump declaró que buscaría explorar acuerdos comerciales bilaterales con diversos países; entre ellos, Japón representa el mercado más grande y con el cual Estados Unidos no tiene un TLC.
La Casa Blanca sugirió que el nuevo diálogo económico entre EE. UU., y Japón podría utilizarse para lanzar negociaciones formales bilaterales de un TLC en algún momento, pero el gobierno nipón se ha mostrado en cierto grado evasivo.
Según la declaración ministerial, “el ahora TPP-11 mantuvo los altos estándares: el equilibrio general y la integridad del TPP original, manteniendo el derecho inherente de regular la flexibilidad de las partes para establecer prioridades legislativas y reglamentarias”.
El TPP-11 prevé mayor profundidad en las disciplinas comerciales, tradicionalmente incluidas en este tipo de instrumentos, como acceso a mercados de bienes y servicios, inversión, propiedad intelectual, obstáculos técnicos al comercio, reglas de origen, compras de gobierno, comercio de servicios, solución de controversias, entre otros.
Además, contiene disposiciones de nueva generación, en temas tales como empresas del Estado, ambiental, laboral, comercio electrónico, anticorrupción, pequeñas y medianas empresas (Pymes), competitividad, coherencia regulatoria, y desarrollo, que no habían sido consideradas en acuerdos anteriores. Debates internos en Canadá que podrían retrasar las firmas del TPP-11.
Esto pude tardar un año más si Canadá inicia el debate interno sobre dónde puede ceder o exigir en el tema de propiedad intelectual en relación con el TPP-11. Pero es muy probable que se tarden varios meses en llegar a un acuerdo.
Un esfuerzo durante el fin de semana por parte de las restantes 11 naciones del pacífico, para seguir adelante con el amplio acuerdo comercial regional sin Estados Unidos, ha provocado nuevas críticas de que la política comercial de Donald Trump, está dejando a Washington cada vez más aislado.
Mientras tanto, en la recta final de su gira asiática, el presidente Trump, de 71 años, no pudo resistirse y tras ser llamado “viejo lunático” por los medios públicos de Corea del Norte, volvió a lanzar una andanada contra su enemigo favorito: el Líder Supremo Kim Jong-un.
“Nadie puede predecir cuándo el lunático viejo de la Casa Blanca vaya a perder el sentido e iniciar una guerra nuclear”, señaló el régimen de Hanoi a través de medios públicos. “Nunca podrán atemorizarnos ni frenar nuestros avances. Nos empujan a acelerar los esfuerzos para la gran causa, la fuerza nuclear nacional”, señaló la agencia estatal KCNA.
Trump, un político que nunca deja un ataque sin responder, no tardó en reaccionar. Tomó twitter y lanzó contragolpe y llamó “hombre cohete” a Kim Jong-un.

(*)Economista
@acanovelez

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Siguen las negociaciones duras para avanzar con el TLCAN.

(*)Jesús Alberto Cano Vélez

La semana pasada el Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña, comentó en una entrevista de radio que percibe varios factores de incertidumbre para México en 2018, como son: la evolución del TLCAN, las próximas elecciones y las acciones de política monetaria de Estados Unidos. Por ello es importante que el Paquete Económico del gobierno mexicano, mande señales claras y que den certeza, dijo.

La cuarta ronda de negociaciones fue celebrada en Washington DC, del 11 al 17 de octubre como estaba prevista.

Los negociadores acordaron extender las conversaciones hasta el primer trimestre del 2018. Si bien esa fecha no marca la terminación de las negociaciones del TLCAN, las que probablemente se podrían prolongar por más tiempo.

A su vez, se informó que la quinta ronda será del 15 al 21 de noviembre en la Ciudad de México. Al respecto, el gobierno mexicano ha expresado que no existe fecha límite para esas negociaciones y que solo  se cerrarán si se logra un acuerdo benéfico a los tres países participantes. Pero  la expectativa es que será “poco amistosa” debido a que Estados Unidos seguirá pugnando por el cumplimiento de sus planteamientos enfocados a disminuir el déficit comercial con México y Canadá.
Larry Rubin, presidente de la comunidad norteamericana en México, anticipó en una entrevista con la prensa que la quinta ronda será álgida” debido a que cada uno de los países involucrados tiene objetivos específicos que defender. EU busca rebalanceo del comercio regional.
Por su parte, a tres días de que inicie la quinta ronda de negociaciones, la embajadora de Estados Unidos en México, Roberta Jacobson, confía en que se alcance un acuerdo durante las mesas de trabajo. Percibe que se logrará porque tanto los gobiernos como los empresarios de los tres países, están conscientes de que el entendimiento debe continuar, no obstante que EE. UU., ha expresado dudas al respecto.

El tamaño y la integración del comercio de mercancías entre los tres países ha sido significativo por su avance desde que el TLCAN entró en operación en enero de 1994, fecha en que los tres iniciaron un proceso de catorce años para eliminar miles de barreras con miras a tener una integración regional. Desde esa fecha empezaron la integración del comercio de mercancías, llegando los tres países a exportar, entre sí, casi mil millones de dólares diarios actualmente.

Ahora, la sexta ronda está programada para ser en Washington D. C., en el mes de diciembre aunque no se ha establecido una fecha para esta, misma en que no se contará con la presencia de los líderes de los equipos nacionales de negociación.

A pesar de lo complejo que se ve, los negociadores técnicos mexicanos preparan propuestas ofensivas como el contenido regional del sector automotriz.

Asimismo,  se buscará mayor facilitación de comercio y eliminar barreras no arancelarias en el sector textil y agropecuario.

También, responder con argumentos técnicos, planteamientos que son inviables, como la cláusula de extinción quinquenal y la disolución de solución de controversias.

El tercer eje es seguir avanzando en capítulos donde no hay muchas diferencias entre Canadá y Estados Unidos, principalmente en aquellos nuevos capítulos como procedimientos aduaneros y comercio digital.

Además, algunos capítulos como el de coherencia regulatoria, telecomunicaciones y comercio transfronterizo, se pueden cerrar ya en la quinta ronda.

(*)Economista
@acanovelez

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